“Sin transparencia informativa por parte de los gobiernos, la ayuda internacional no puede ser efectiva y la corrupción seguirá existiendo. La población de los países en desarrollo no será responsable de su futuro mientras no tenga acceso a la información”, afirma Helen Darbishire, directora ejecutiva de Access Info Europe.
De acuerdo con el estudio, tan sólo la mitad (52%) de la información básica que debería publicarse es accesible a los ciudadanos. El informe analiza la información publicada en las webs de cinco agencias de cooperación líderes pertenecientes a Canadá, Francia, Noruega, España y Reino Unido. De todas ellas, Noruega obtiene la puntuación más baja, con sólo un 30%, mientras que el Reino Unido es el que facilita más información, obteniendo una puntuación del 68%.
El análisis, que se ha centrado específicamente en las ayudas a cinco países receptores (Afganistán, Kosovo, Mozambique, Perú y Sierra Leona), ha hallado una serie de problemas, que incluyen:
Falta de información sobre el proceso de toma de decisiones: No está claro quién toma las decisiones sobre el gasto en cooperación. Apenas hay información sobre consultas a las partes interesadas (contribuyentes y receptores de fondos). Es el caso de Noruega y España.
La información financiera actual no es de fácil acceso; por ejemplo, ejemplo, el presupuesto vigente de ayuda al desarrollo del Reino Unido durante el período en el que se realizó el estudio, estaba incluido en un anexo del informe anual del año anterior.
Inconsistencia en los datos financieros: por ejemplo, existe una diferencia de 430 millones de euros entre lo publicado en un comunicado de prensa, señalando que Noruega dona un 1% de su PIB en ayuda al desarrollo, y el presupuesto general de la agencia.
Los mecanismos de prevención de la corrupción brillan por su ausencia: los mecanismos estándar que los países donantes promueven en los países subdesarrollados, tales como análisis de riesgos de corrupción, registros de regalos, declaraciones de bienes y protección de los denunciantes, no se encontraron en los portales web de las agencias analizadas.
No se puede hacer un seguimiento del gasto en desarrollo: la información sobre los contratos es bastante pobre y no hay mención alguna a las subcontrataciones (es el caso de Francia, Noruega y España).
“Las agencias de cooperación no deben dedicarse a maquillar sus páginas web sino a hacer primar la rendición de cuentas y que la información existente permita hacerle un seguimiento. Tenemos que ir más allá de la fachada de transparencia y permitir a la ciudadanía el acceso real a una información más significativa y detallada sobre los fondos de cooperación y desarrollo“, señala Lydia Medland, que ha encabezado el equipo que realizó el estudio.
Disponible en; http://www.access-info.org/es/trans...